domingo, 24 de mayo de 2020

Orbaya

Mientras espero que el semáforo se ponga en verde no recuerdo haberme sentido tan solo nunca. Después de lo que ha pasado cualquier nexo con la realidad ha desaparecido. Mientras camino por la calle me siento vacio, tanto que creo que si soplase algo de viento saldría volando. Y lo peor es que sería un alivio. Desaparecer y dejar todo atrás, nadie me iba a echar de menos. Da vértigo pensarlo, si ahora mismo desapareciese, literalmente nadie iba a notarlo. Quizás en uno meses comenzaran las llamadas del banco al ver que las facturas seguían llegando y los números cambiaban de color. Pero hasta llegar a eso pasarían algunos meses. Pensándolo bien, el primero que me echaría en falta seria el cartero. El pobre hombre no sabría que hacer cuando siguieran llegando revistas y mi buzón estuviera lleno. Esa maldita revista sobre caza y pesca a la me suscribí por la insistencia del comercial y que siempre me dio demasiada pereza darme de baja.
Morir ahora mismo no supondría nada. Ni siquiera un alivio, sería como apagar la televisión después de ver una insulsa película de mediodía, simplemente dar el siguiente paso por inercia, una concatenación  sin un porqué y sin trascendencia.
¿Qué cambiaria si yo desapareciera? Nada. Y no hablo de que el mundo tenga que pararse al notar mi falta, no. Ni si quiera para mí sería un hito importante, porque para sentir la muerte hay que tener una vida y yo hace tiempo que deje de vivir.
Llego hasta el viaducto y miro hacia abajo. Un simple gesto, cuatro o cinco segundos  de caída y ya. Continuo andando, lo mismo da.

7 comentarios:

  1. No es mi mejor historia pero llego a tiempo

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  2. Lo importante es cumplir.

    Tu texto abarca un momento en especifico, en el que todos, o al menos eso pienso yo, en alguna ocasión, se han sentido tan deprimidos, que se plantea la idea de echarlo todo por el desagüe. Texto decente. Es muy bien sabido que logras cosas mejores. Ah, y también veo algo de influencia del amigo naufrago en tu escrito.

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  3. Kobbe, últimamente nos tienes acostumbrados a Pangolin y Papaya y cuando escribes profundo me resulta más depre aún. Muy bien descrito. No lo veo tan mal como dices auq quizás no cumpla del todo el reto

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  4. Corto, corto, corto...
    No puedes pintar un tipo así y dejarlo abandonado en un puente como un perro.
    Voy a sacar el látigo.

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  5. Ay que triste... Creo que todos hemos pensado más de una vez como el prota.
    ¿Y en serio me vas a decir que estás suscrito a Jara y Sedal? Jajajaja

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