—
¿Quién es
mala, corazón?
—
Merceditas,
es mala, mamá.
—
¿Y por qué es
mala?
—
Se pone
encima de la escalera y cuando vamos bajando todos los niños aprovecha y me
empuja para hacerme caer y que se rían de mí, y ella también se ríe, y yo me
hago daño.
—
¿Dónde te has
hecho daño, garbancito?
—
Aquí, en la
rodilla, tengo pupa y duele, ¿ves, mamá? Me se han roto las medias, ahora ya no estoy guapa y ya no puedo
jugar a mamás y a papás.
—
Claro que
puedes jugar a mamás y a papás.
—
¡No, mamá, no
puedo! Porque Merceditas me empujó por las escaleras y me se rompieron las
medias y entonces ya no puedo jugar en el patio a mamás y papás y ser la mamá
porque ya no estoy guapa. Merceditas nunca
me deja ser la mamá, siempre tiene que ser ella. Y yo hoy iba en falda, mamá, y
ella no, entonces me tocaba a mí ser la mamá, eso es lo que dice ella siempre: “quien
vaya en falda es la mamá”; pero ella me empujó y dijo que una mamá no tenía las
medias rotas, y fue ella la mamá; y las otras niñas nunca le dicen nada. Yo quiero
ser la mamá. ¿Por qué nunca puedo ser la mamá, mamá?

Vaya capulla la Merceditas! Me gustó mucho el diálogo, la mamá toda tierna y comprensiva y la niña...muy niña, con la media lengua de trapo y ese gran drama de no poder ser la mamá y la injusticia de cambiar las reglas a conveniencia.
ResponderEliminarjajajaja. Estupendo! Muy tierno el relato. Aunque no me cuadra la palabra grabancito. Me suena a masculino. En fin. Debe ser por las expresiones de cada región, y el país. Repito. Muy buena historia. :D
ResponderEliminarA mí si me suena el garbancito, me parece un apodo muy tierno. Y merceditas me cae mal. las mejores mamás también llevan las medias rotas.
ResponderEliminarA mí no me convence pero creo que es porque no me caen bien los niños 😁
ResponderEliminarEl relato está muy bien, como dice Índigo, la ternura de la madre y la niña toda dramática. Aunque la imagen q me trasmite la historia no me va, esa niña toda de rosa con su vestidito y sus lacitos... Uf me da vueltas la cabeza jajjaja
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